Inventarios

   Inventarios de bienes: ¿Qué había en las casas de Tapia?

Los inventarios de bienes son documentos muy útiles para conocer la historia de los pueblos, pues nos permiten conocer con bastante detalle el modo de vida de sus gentes en una fecha concreta.

Los inventarios de casas particulares podían tener distintas finalidades; los más abundantes son los inventarios post mortem, que recogen los bienes que poseía una persona recientemente fallecida con la finalidad de realizar un reparto justo entre sus herederos. También se realizaban inventarios con ocasión de las segundas nupcias, cuando había hijos del primer cónyuge, para dejar constancia de lo que el contrayente poseía antes de la celebración del nuevo matrimonio. Asimismo se podía realizar un inventario de bienes cuando la vivienda iba a ser alquilada o cedida temporalmente y, de esta forma, poder comprobar si faltaba algo cuando la casa pasaba de nuevo a sus legítimos propietarios.

Aunque los inventarios no son ni mucho menos exhaustivos, sí nos ayudan a hacernos una idea de lo que contenían las casas, pues no solo aparecen relacionados los muebles, sino otros objetos diversos, como utensilios de cocina o aperos de labranza. Quizá las herramientas de todo tipo sean lo más interesante en este tipo de documentos, porque nos permiten imaginar a los tapiegos de la época afanándose en distintas labores domésticas, algunas de las cuales ya han desaparecido. También podemos conocer los materiales con que estaban fabricados los distintos enseres. En fin, los inventarios son un medio de asomarse a la intimidad de las antiguas familias de Tapia desde nuestra lejanía del siglo XXI.

Secundariamente, como en cualquier otro documento, podemos obtener informaciones sobre nuestra villa y su comarca. Como los inventarios también recogían los bienes inmuebles asociados a la casa, se hace referencia a lindes de los terrenos y esto nos permite completar nuestra toponimia menor.

Por otra parte, también se obtiene información sobre relaciones familiares, lo que es otra forma interesante, aunque modesta, de hacer historia o, por lo menos, intrahistoria, por utilizar el término unamuniano. Los inventarios post mortem recogían las deudas a favor y en contra del difunto o sus descendientes. Muchas veces, como ocurre en uno de los inventarios que se publicarán bajo esta página, no se trata de deudas propiamente dichas, sino de donaciones o regalos que los parientes o amigos íntimos de la familia realizaban a los hijos del difunto (sus sobrinos, ahijados, cuñados, primos, amigos…) para que continuasen con su vida. Precisamente muchos inventarios se realizaban a instancias de estos parientes, más o menos lejanos, que, habiendo favorecido en forma de regalos de distintos tipos a los hermanos mayores, no querían que los menores de edad se viesen perjudicados en un futuro reparto de los bienes y querían que quedase constancia de los beneficios que ya habían recibido los mayores de edad. Esto nos permite conocer algunos lazos de parentesco que existen entre familias tapiegas actuales que, probablemente, los ignoran.

Comenzaremos esta sección con el inventario de la casa de Eugenio Villamil, un médico tapiego de principios del siglo XIX, fallecido en 1851. Esto nos permite hacernos una idea del interior de una casa de la burguesía tapiega. Más adelante, iremos añadiendo nuevos inventarios.